Los niños de entre 6 y 12 años necesitan actividad física para aumentar su fuerza, su coordinación y su confianza en sí mismos, así como para sentar las bases de un estilo de vida saludable. También están ganando un mayor control sobre cómo les gusta estar activos.
Los niños de esta edad requieren por lo menos una hora mínima al día de actividad física con intensidad moderada a intensa. El ejercicio físico colabora con el desarrollo de niños y niñas y disminuye el riesgo de enfermedades crónicas no transmisibles, como las cardiovasculares, diabetes o hipertensión. En esa línea, permite un mejor control de sobrepeso y obesidad, disminuye que de adultos sufran de osteoporosis y aumenta las habilidades motrices. Por si esto fuera poco, contribuye el desarrollo mental y a la interacción con personas de sus mismas edades, lo que favorece el bienestar mental.
Además la acitivad física tiene estos otros beneficios:
• Permite el desarrollo de la creatividad a través del cuerpo
• Fomenta el respeto hacia el cuerpo propio, y de los otros
• Es una manera de generar autoconfianza y buscar la superación
• Colabora en aceptar que todas las personas son diferentes y poseen distintas habilidades
• Estimula el aprendizaje de reglas del juego, roles y de la necesidad de ir cambiando el papel de cada uno como jugador para que todos participen y tengan las mismas posibilidades
• Desarrolla el espíritu de colaboración en equipo y habitúa a saber ganar y perder
La mayor parte de la actividad física debe ser aeróbica, por ejemplos de actividades aeróbicas son correr, nadar y bailar.
Los niños en edad escolar suelen tener breves episodios de actividad física de moderada a intensa que se alternan con actividades ligeras o de descanso a lo largo del día. Cualquier actividad de moderada a intensa se debe acercar a la meta de los 60 minutos de duración.
Las actividades físicas que fortalecen los músculos y que fortalecemos huesos se deben practicar por lo menos 3 días a la semana.
