El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, respaldó la posibilidad de suspender las exportaciones de diésel, ante el fuerte incremento que ha registrado el precio de este combustible en territorio estadounidense. Actualmente, el galón se vende en un promedio de 6 dólares con 53 centavos, un nivel récord que afecta principalmente a transportistas y al sector agrícola.
La propuesta busca aumentar la disponibilidad de diésel dentro de Estados Unidos y tratar de reducir los precios; sin embargo, la medida todavía se encuentra bajo análisis y podría aplicarse de manera total o parcial. Funcionarios del propio gobierno han advertido que restringir las exportaciones podría generar efectos contrarios, como una reducción en la producción de las refinerías y mayores presiones sobre el suministro de gasolina.
El incremento en los precios está relacionado con una menor oferta internacional de combustibles, en medio de los conflictos en Irán y Ucrania. Estados Unidos exporta alrededor de 1.4 millones de barriles diarios de destilados, principalmente diésel, por lo que una eventual restricción también tendría repercusiones fuera de ese país.
