En una entidad donde se estima que alrededor del 10 por ciento de la población vive con algún grado de discapacidad auditiva, miles de personas continúan enfrentando obstáculos en hospitales, instituciones públicas, centros de trabajo y espacios de atención ciudadana.
Desde hace más de 25 años, Daniel Vázquez García ha impulsado la enseñanza y difusión de la Lengua de Señas Mexicana, una labor que nació de una necesidad personal y que con el tiempo se convirtió en un compromiso por acercar a la sociedad oyente con la comunidad sorda.
Aunque en los últimos años se han implementado herramientas tecnológicas y programas de capacitación para facilitar la comunicación, la presencia de intérpretes certificados sigue siendo limitada en servicios esenciales como hospitales, juzgados y dependencias gubernamentales.
Quienes trabajan en la promoción de la Lengua de Señas Mexicana consideran que el principal reto continúa siendo la sensibilización social, ya que la inclusión no depende únicamente de la infraestructura o la tecnología, sino de la disposición de la ciudadanía para comprender y respetar la diversidad.
En este contexto, la conmemoración del Día Nacional de la Lengua de Señas Mexicana busca visibilizar una realidad que aún demanda mayor atención y acciones concretas para garantizar la igualdad de oportunidades.
