Ucrania elevó este miércoles sus críticas contra Estados Unidos, al señalar que algunas decisiones de Washington estarían afectando sus capacidades militares frente a Rusia, particularmente en el uso de sistemas de comunicación satelital empleados en el campo de batalla.
Las acusaciones surgieron después de una nueva jornada de ataques rusos contra territorio ucraniano, que dejó al menos 15 personas fallecidas y provocó daños en infraestructura energética. El escenario ocurre además en medio de nuevos desacuerdos entre el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, y su homólogo estadounidense, Donald Trump.
Autoridades y fuentes ucranianas señalaron que durante la noche algunos equipos Starlink utilizados para mantener comunicaciones en el frente y apoyar operaciones contra drones presentaron restricciones en su funcionamiento.
La situación generó cuestionamientos debido a que estos sistemas son utilizados por las fuerzas ucranianas para mantener comunicación en zonas de combate y coordinar distintas operaciones militares.
Elon Musk, propietario de SpaceX, empresa responsable de la tecnología, aseguró que cualquier reducción en las capacidades del sistema militar Starshield dentro de Ucrania obedecería a una decisión del gobierno estadounidense y no a una medida adoptada directamente por su compañía.
Musk también hizo una distinción entre Starshield, destinado a aplicaciones militares, y Starlink, cuyo servicio está orientado principalmente a usos civiles, aunque ambos sistemas dependen de tecnología desarrollada por SpaceX.
De acuerdo con versiones difundidas desde Ucrania, una de las modificaciones estaría relacionada con la movilidad de los equipos. La señal entre un satélite y una antena podría interrumpirse cuando esta se desplaza por encima de una velocidad determinada, estimada en alrededor de 160 kilómetros por hora.
Esta limitación, según las fuentes ucranianas, complicaría algunas operaciones relacionadas con la interceptación de drones y afectaría determinadas acciones militares de medio alcance.
Las acusaciones se producen mientras Ucrania enfrenta nuevos ataques rusos y busca mantener sus capacidades de comunicación en el campo de batalla, al tiempo que persisten las diferencias entre Kiev y Washington sobre el respaldo estadounidense a la guerra.
