La tripulación de un catamarán que se hundió al norte de Chipre quedó bajo arresto por presunto homicidio derivado de negligencia e imprudencia. El naufragio dejó ocho personas muertas y 18 desaparecidas.
El barco transportaba 259 pasajeros y ocho tripulantes cuando comenzó a hacer agua durante el trayecto entre Girne, en el norte de Chipre, y Tasucu, Turquía. La embarcación terminó volcando y se hundió en una zona con una profundidad cercana a los 514 metros.
Un tribunal ordenó el arresto de los ocho integrantes de la tripulación y del gerente de la empresa propietaria, mientras continúan las investigaciones. Las autoridades revisan el registro de navegación y recaban testimonios de los 241 sobrevivientes.
Algunos pasajeros denunciaron que el barco viajaba a exceso de velocidad y que hubo problemas con los chalecos salvavidas y las salidas de emergencia. Las labores de búsqueda continúan para localizar a los 18 desaparecidos.