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MADRES y colectivos buscan a miles desaparecidos entre inseguridad y violencia institucional

Madres buscadoras y colectivos de búsqueda hacen el trabajo que las autoridades mexicanas se niegan a realizar: buscar a las 132 mil 836 personas que se mantienen con un estatus de desaparecido y no localizado en México. Sin embargo, enfrentan a diario un ambiente hostil que pone en riesgo su vida y que no garantiza su seguridad ante la falta de cumplimiento de compromisos institucionales.

En 2025, Amnistía Internacional señaló que la búsqueda de personas desaparecidas se ha convertido en una “labor de alto riesgo” para quienes buscan a sus seres queridos; la organización detalló que esta actividad le ha costado la vida a 16 mujeres desde 2011.

La violencia, el riesgo que corren las personas que buscan a sus seres queridos

Además de la inseguridad y la violencia institucional, las madres buscadoras enfrentan situaciones de precariedad y discriminación estructural por diversos factores, alzar la voz y señalar las omisiones del estado, así como visibilizar los riesgos que padecen al buscar en zonas controladas por el crimen organizado, las puede llevar a ser blanco de múltiples situaciones sin una mayor protección del Estado.

El informe “Desaparecer otra vez”, realizado por la organización internacional mencionada, destaca las diferentes violencias y afectaciones a las que se vieron sometidas alrededor de 600 mujeres que se dedican a buscar a sus familiares desaparecidos en México, El Salvador, Guatemala y Honduras.

El 97 por ciento de las mujeres buscadoras entrevistadas declaró haberse enfrentado a amenazas (45%); extorsiones (39%); ataques, (27%), desplazamientos forzados (27%); secuestros (6%), tortura (10%), e incluso violencia sexual, desapariciones y asesinatos.