China se prepara para la llegada del tifón Bavi, un fenómeno que obligó a las autoridades a implementar medidas preventivas como la cancelación de vuelos, suspensión de trenes y cierre temporal de zonas turísticas ante el riesgo de fuertes lluvias y vientos.
El sistema meteorológico mantiene una alerta naranja y se espera que toque tierra durante la noche del sábado entre las provincias de Fujian y Zhejiang. En ciudades como Zhoushan y Wenzhou ya fueron cancelados decenas de vuelos, mientras aerolíneas como Air China, China Southern, China Eastern y Hainan Airlines habilitaron cambios y reembolsos para pasajeros afectados.
Además, varias rutas ferroviarias de la costa suspendieron operaciones durante el fin de semana, y empresas de mensajería advirtieron posibles retrasos en la entrega de paquetes debido a las condiciones climáticas.
En Fujian, parques costeros, complejos turísticos y zonas de montaña cerraron de manera preventiva, mientras las autoridades revisan embalses y realizan descargas controladas para reducir riesgos por las intensas lluvias.
Antes de llegar a China, Bavi afectará el noreste de Taiwán, donde también fueron suspendidas actividades escolares y vuelos.
El tifón podría generar acumulaciones de hasta 600 milímetros de lluvia en algunas zonas durante los próximos tres días. Su llegada ocurre después de una semana complicada para China, marcada por otros fenómenos naturales que dejaron decenas de personas fallecidas y graves daños.
