Especialistas del Poder del Consumidor hizo un llamado urgente a las autoridades mexicanas para fortalecer las políticas públicas orientadas a reducir el consumo excesivo de sodio en la población.
Actualmente, las personas adultas en México consumen entre 3.1 y 3.5 gramos de sodio al día, una cifra que supera ampliamente los 2 gramos diarios recomendados por la Organización Mundial de la Salud. Este exceso representa un grave problema de salud pública, ya que está asociado con el aumento de la presión arterial y con un mayor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares, enfermedad renal crónica y cáncer gástrico.
De acuerdo con estimaciones recientes, la implementación de una política integral de reducción de sodio a nivel nacional podría prevenir cerca de 12,866 muertes y hasta 43,940 nuevos casos de enfermedades cardiovasculares, enfermedad renal crónica y cáncer gástrico cada año en México.
En este contexto, organismos internacionales como la Organización Panamericana de la Salud (OPS) han reiterado la necesidad de impulsar medidas efectivas para disminuir la ingesta de sodio entre la población. Entre las principales recomendaciones destacan la reformulación de productos ultraprocesados, el fortalecimiento del etiquetado frontal de advertencia y la regulación de la publicidad de alimentos no saludables.
La organización subrayó que, aunque México ha dado pasos importantes en materia de etiquetado frontal, aún existen retos significativos para reducir de manera efectiva el consumo de sodio, especialmente en productos ultraprocesados y alimentos preparados.