El Vaticano reafirmó que la homilía durante la Misa católica está reservada exclusivamente a sacerdotes y diáconos ordenados, y rechazó una petición de la Conferencia Episcopal Alemana para permitir que mujeres y otros laicos pronuncien el sermón. La decisión fue comunicada por el Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, que señaló que “no se puede hacer una excepción a la disciplina vigente”.
La solicitud alemana surgió en el marco del “Camino Sinodal”, un proceso de diálogo iniciado por los obispos de Alemania para abordar temas como el celibato sacerdotal, la moral sexual y el rol de la mujer en la Iglesia. Los obispos alemanes argumentaban que, ante la escasez de sacerdotes en muchas parroquias, los laicos formados podrían ofrecer la reflexión bíblica después del Evangelio. Esta postura contaba con el apoyo de varios obispos de Estados Unidos y Europa, quienes consideran que muchos laicos están capacitados para predicar.
En su respuesta, el Vaticano explicó que la reserva de la homilía al ministro ordenado no es una mera norma disciplinaria, sino que se deriva de la naturaleza de la liturgia. Según la doctrina católica, durante la Misa el sacerdote actúa , y la homilía forma parte del ministerio de la Palabra unido a la Eucaristía. El Dicasterio aclaró que los laicos sí pueden ofrecer charlas, catequesis o reflexiones en celebraciones de la Palabra sin sacerdote, pero no dentro de la Misa.
El rechazo se suma a otras advertencias del Vaticano a los obispos alemanes en el marco del Camino Sinodal, donde Roma ha indicado que no se discutirán temas como la ordenación de mujeres o cambios en la doctrina sobre homosexualidad. El caso refleja la tensión entre las propuestas pastorales locales y la necesidad de mantener la unidad doctrinal de la Iglesia a nivel mundial.