La globalización ha cambiado los hábitos alimentarios en México, debido a la apertura comercial, los precios y la creciente disponibilidad de productos ultraprocesados, advirtieron especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Durante un panel académico, la investigadora Ana Laura González Alejo señaló que, entre 1999 y 2013, el país ocupó el primer lugar en consumo de ultraprocesados en América Latina y el cuarto a nivel mundial.
Explicó que estos productos suelen ser más económicos, prácticos y accesibles, por lo que la alimentación no depende únicamente de decisiones personales, sino también de las condiciones económicas y comerciales de cada hogar.
Los expertos también advirtieron que la apertura de los mercados ha debilitado parte de la agricultura local y aumentado la dependencia de granos importados, principalmente de Estados Unidos.
Por su parte, Benjamín Ajuria Muñoz destacó que América Latina concentra cerca del ocho por ciento de la población mundial, pero produce alimentos suficientes para abastecer al 14 por ciento.
Ante este panorama, especialistas propusieron impulsar la agroecología, fortalecer a los productores locales y promover políticas públicas que favorezcan una alimentación más diversa y sostenible.