Las mujeres en Chiapas que viven en poblaciones rurales han disminuido los hábitos de lactancia materna, ya que de acuerdo a un estudio del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), este hábito se redujo de 36.9 a 18.5%, lo que indica que, las mujeres con mayor índice de pobreza son las que están abandonando más rápidamente la práctica de la lactancia materna.
En este mismo estudio, por otro lado, en la zona urbana se redujo en los últimos años de 28.5 % al 15.5 %, en este sentido, la integrante de la asociación Mamá Doctora Filial Chiapas, Mercedes Cárdenas Alvarado, dijo que hay una resistencia a la lactancia materna por parte de las mamás jóvenes, por distintas razones.
Agregó que, a veces es por daños psicológicos por haber sido violentadas, otras que se dejan llevar por la publicidad que les venden las empresas de derivados de leche; otras mujeres tienen temor de no saber amamantar, y algunas argumentan falta de tiempo, por lo que es necesario mejorar el apoyo a la lactancia materna.
Argumentó que, por lo menos las mujeres tienen que amamantar durante los dos primeros años de vida para evitar riesgos en la salud algunos inmediatos, otros a mediano plazo y otros a largo plazo, haciéndolos más propensos a enfermedades graves durante las diferentes etapas de la vida.
La lactancia materna es lo mejor que la madre puede darle a su hijo recién nacido, ya que le ayuda en su crecimiento, refuerza su sistema inmunológico y evita enfermedades, pero también esta práctica, ayuda a las madres en el aspecto físico y psicológico, asimismo, contribuye en el mejoramiento de la economía familiar, dijo la especialista.
Finalmente, reconoció que, hace falta mayor concientización sobre la importancia de alimentar al bebé con leche materna, y que las madres sepan que, durante los primeros seis meses, la lactancia materna es fundamental y posteriormente, para su complementación, se requiere hasta los dos años del bebé como mínimo.
