Ante las altas temperaturas que caracterizan al edén mexicano, la hidratación en Tabasco trasciende la necesidad biológica para convertirse en una tradición gastronómica profundamente arraigada. Entre la amplia variedad de frutos locales como la naranja, la guanábana, el maracuyá, el coco, la jamaica, entre otras combinaciones con frutas exóticas, los tabasqueños mantienen un repertorio bien definido de bebidas tradicionales para hacer frente al sofocante calor tropical.
El consumo de estas bebidas no solo mueve la economía, sino que forma parte de la identidad cotidiana de la entidad, las y los tabasqueños nos compartieron cuáles son sus aguas frescas preferidas, entre estas incluyeron el pozol.
