Cuba volvió a enfrentar este viernes un apagón generalizado, el séptimo registrado durante 2026 y el duodécimo desde finales de 2024, en medio de la crisis energética que atraviesa la isla.
De acuerdo con la estatal Unión Eléctrica, la desconexión ocurrió tras una falla en las líneas de transmisión, acompañada de condiciones meteorológicas inestables. En La Habana, apenas alrededor del cinco por ciento de la población mantenía el servicio eléctrico durante la tarde.
La situación también ha provocado afectaciones en el suministro de agua y los servicios de telefonía. En algunas provincias, los cortes de energía se han prolongado durante más de 60 horas consecutivas.
La crisis está relacionada con el deterioro de las centrales termoeléctricas y la escasez de combustible, situación que se ha agravado este año por las restricciones estadounidenses al suministro de petróleo hacia Cuba.
El nuevo apagón ocurre además en un contexto de fuertes dificultades económicas para los 9.4 millones de habitantes de la isla.
