Alan Greenspan, quien dirigió la Reserva Federal de Estados Unidos durante casi dos décadas, falleció a los 100 años. El economista estuvo al frente del banco central estadounidense de 1987 a 2006 y fue una de las figuras más influyentes de la política económica mundial.
Durante su gestión enfrentó momentos clave como el desplome bursátil de 1987, la crisis posterior al 11 de septiembre y el auge de la economía estadounidense en los años noventa.
Su legado es considerado controvertido: fue reconocido por impulsar periodos de crecimiento, pero también cuestionado por las políticas que, según críticos, contribuyeron a la crisis financiera de 2008.