En este esquema, el gobernador Salomón Jara también puso sobre la mesa una responsabilidad que corresponde directamente a los ayuntamientos: destinar los recursos que establece la ley para Protección Civil.
“Tienen que hacerlo, es muy importante que lo hagan”, sostuvo, al advertir que no se debe esperar a que ocurra una emergencia con consecuencias graves para comenzar a destinar recursos a la prevención.
El gobierno estatal cuenta actualmente con un Fondo de Desastres del Estado de Oaxaca de alrededor de 357 millones de pesos, además de seguros catastróficos para hacer frente a contingencias.
Pero disponer de recursos para reaccionar no resuelve por sí solo los pendientes en materia preventiva.
El propio mandatario resumió el reto al señalar: “Oaxaca es un estado sísmico y tenemos que prepararnos”.
