En el Día del Maestro, integrantes de la Sección XVIII (18) de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), del grupo Poder de Base, marcharon este viernes en Morelia para recordar que detrás de las aulas también existen años de rezago laboral y demandas sin resolver. Su dirigente, José Luis Castillo Ferrer, aseguró que la movilización fue una forma de visibilizar las carencias que aún enfrentan maestras y maestros en Michoacán.
Aunque reconoció que actualmente los salarios se cubren en tiempo y forma con apoyo federal, señaló que cientos de docentes continúan desempeñando funciones de dirección, supervisión y horas adicionales sin recibir el reconocimiento oficial correspondiente. Para el magisterio, dijo, la llamada justicia laboral sigue siendo parcial y distante de las necesidades reales en las escuelas.
A ello, añadió, se suman las condiciones de inseguridad que también alcanzan a las comunidades educativas. Pese a ese panorama, afirmó que las y los docentes mantienen su compromiso de concluir el ciclo escolar, aun cuando el rezago administrativo y educativo continúa siendo una deuda pendiente para el estado.
