El huracán Polo mantiene en alerta a la costa del Pacífico mexicano. Sus bandas exteriores de lluvia ya alcanzan Guerrero y Michoacán, con riesgo de inundaciones y deslaves potencialmente peligrosos.
Aunque los pronósticos indican que el ciclón no tocará tierra, su núcleo permanecerá cerca del litoral durante los próximos días, avanzando lentamente hacia el noroeste y después posiblemente hacia el oeste-noroeste. Se esperan lluvias torrenciales, vientos superiores a 55 kilómetros por hora y oleaje de entre tres y seis metros.
Guerrero y Michoacán podrían acumular hasta 20 centímetros de lluvia, mientras también se prevén efectos en Oaxaca, Colima y Jalisco, con posibles desbordamientos de ríos y arroyos.
Polo llegó a categoría 5 en apenas horas, con vientos de hasta 285 kilómetros por hora y una presión mínima de 892 milibares, convirtiéndose en uno de los huracanes más intensos registrados en el Pacífico oriental. Actualmente es categoría 4, con vientos cercanos a 250 kilómetros por hora, aunque el Centro Nacional de Huracanes advierte que seguirá siendo muy poderoso.
Ante la amenaza, México mantiene operativos de prevención, puestos de comando y refugios temporales. La Marina y la Defensa activaron sus planes de emergencia y mantienen a más de 15 mil elementos preparados para apoyar a la población. Ocho puertos tienen restricciones a la navegación y Puerto Escondido permanece cerrado.
Las autoridades piden mantenerse informados y atender las indicaciones oficiales, especialmente en comunidades cercanas a playas y zonas vulnerables.
