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Entra en vigor regulación de celulares en escuelas en México

A partir de este martes 3 de noviembre comenzó a aplicarse la regulación nacional sobre el uso de teléfonos celulares y otros dispositivos electrónicos personales dentro de las escuelas, una medida que en Oaxaca alcanzará a 507 planteles de educación básica afiliados a la Sección 59 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).

La disposición busca disminuir las distracciones durante las clases y ordenar el uso de la tecnología en los centros educativos. No obstante, su aplicación no será exactamente igual en todas las escuelas, ya que cada plantel podrá considerar sus propias condiciones y necesidades.

En el caso de algunas secundarias de Oaxaca, por ejemplo, se prevén situaciones en las que los estudiantes puedan conservar sus teléfonos para comunicarse con sus familias al finalizar la jornada escolar, siempre bajo las reglas establecidas por cada institución.

La regulación establece que en educación inicial, preescolar, primaria y secundaria los celulares y demás dispositivos personales deberán permanecer guardados durante el horario escolar, incluso durante los periodos de recreo.

La medida contempla excepciones cuando exista una emergencia o cuando el uso del dispositivo esté relacionado con cuestiones de salud, discapacidad, accesibilidad o inclusión. También podrán utilizarse cuando formen parte de una actividad académica previamente programada y supervisada por el personal docente.

En el caso del bachillerato, las reglas serán determinadas por cada institución para restringir principalmente el uso de los dispositivos con fines ajenos a las actividades educativas.

Mientras que en las universidades, el enfoque será promover un uso responsable y seguro de teléfonos y otros dispositivos, de acuerdo con las normas y la autonomía de cada institución.

La regulación deriva de un acuerdo de alcance nacional publicado en el Diario Oficial de la Federación el pasado 22 de septiembre, por lo que su entrada en vigor marca el inicio de una nueva etapa en las reglas para el uso de tecnología personal dentro de los centros escolares.

Más que establecer una prohibición general de los teléfonos celulares, la disposición busca definir en qué circunstancias pueden utilizarse y evitar que estos dispositivos interfieran con las actividades educativas.