Después de varios meses con precios elevados, el tomate comenzó a registrar una disminución en su costo, lo que representa un alivio para las familias y para los pequeños comerciantes de Tuxtla Gutiérrez. Vendedores señalaron que el kilogramo, que llegó a comercializarse entre 45 y 70 pesos, actualmente puede encontrarse entre 28 y 30 pesos, una reducción bastante considerable.
Comerciantes explicaron que el incremento registrado anteriormente se debió principalmente a la falta de lluvias, situación que afectó la producción y provocó escasez. Además, indicaron que existen diferentes variedades, siendo el tomate comiteco el más solicitado por los consumidores debido a su mayor durabilidad y calidad, mientras que el tomate ranchero suele deteriorarse con mayor rapidez.
Durante la temporada de precios altos, muchos clientes optaban por buscar opciones más económicas o reducían sus compras, lo que ocasionó pérdidas para los vendedores, ya que parte de la mercancía terminó echándose a perder. Aun con la baja en el costo, los comerciantes continúan enfrentando dificultades derivadas de las altas temperaturas, que aceleran el deterioro de frutas y verduras.
Por su parte, los vendedores hicieron un llamado a la ciudadanía para apoyar al comercio local y evitar el regateo. Recordaron que detrás de cada producto existe el esfuerzo de productores y comerciantes que trabajan desde tempranas horas para ofrecer mercancía fresca, por lo que pidieron valorar el trabajo que realizan y contribuir a fortalecer la economía de quienes viven de la venta de frutas y verduras.
