La devoción a San Judas Tadeo, considerado por los fieles como el santo patrono de las causas difíciles y desesperadas, continúa creciendo año con año, situación que también se refleja en la venta de imágenes religiosas en el mercado Alonso Felipe de Andrade, en Ciudad del Carmen.
Comerciantes dedicados a la venta de artículos religiosos señalaron que, conforme se acerca el 28 de octubre, fecha en la que se celebra a San Judas Tadeo, aumenta el interés de los creyentes por adquirir imágenes del santo para sus hogares, altares y espacios de oración.
Los vendedores indicaron que los precios varían de acuerdo con el tamaño de las figuras. Las imágenes grandes alcanzan un costo de hasta 650 pesos, mientras que las pequeñas se ofrecen en aproximadamente 220 pesos, lo que permite a los compradores elegir de acuerdo con sus posibilidades económicas.
Explicaron que esta celebración representa una oportunidad para incrementar sus ingresos, debido a que numerosos devotos buscan llevarse una imagen como muestra de agradecimiento por los favores recibidos o para mantener viva su fe y pedir apoyo ante situaciones complicadas.
La tradición de venerar a San Judas Tadeo está profundamente relacionada con las peticiones de salud, trabajo, protección y solución de problemas familiares o económicos. Por ello, cada año los creyentes acostumbran acudir a iglesias, participar en celebraciones religiosas, encender veladoras y colocar ofrendas en honor al santo.
Asimismo, los locatarios del mercado Alonso Felipe de Andrade señalaron que han optado por salir al exterior del centro de abasto para exhibir sus productos y acercarlos a los consumidores, aprovechando la afluencia de personas durante estas fechas.
Los comerciantes esperan que las ventas continúen aumentando durante la jornada de celebración, ya que esta festividad representa una de las oportunidades para fortalecer la comercialización de imágenes y otros artículos religiosos.
Finalmente, destacaron que, más allá de la actividad comercial, la celebración de San Judas Tadeo conserva un significado especial para miles de creyentes, quienes año con año mantienen viva esta tradición como una expresión de fe, esperanza y agradecimiento.
