La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, abordó durante su conferencia matutina la crisis de seguridad que se vive en el municipio de Chilapa de Álvarez, en la montaña de Guerrero, luego de que los enfrentamientos entre los grupos armados “Los Ardillos” y “Los Tlacos” provocaran el desplazamiento de habitantes de tres comunidades.
La mandataria informó que la Secretaría de Gobernación ya atiende personalmente la situación, en coordinación con el gobierno estatal, y subrayó que la prioridad es resguardar la vida de las personas, especialmente de quienes aún se encuentran retenidos o afectados por los bloqueos y la violencia.
Sheinbaum explicó que actualmente existen tres poblados afectados y tres bloqueos en distintos puntos de la región, por lo que se busca, a través del diálogo, permitir la salida de personas heridas y garantizar la atención a las familias desplazadas.
La presidenta señaló que, aunque en la zona operan grupos delictivos que deben ser atendidos con la fuerza de la ley, no se puede actuar únicamente mediante operativos del Ejército o de la Guardia Nacional, ya que existe el riesgo de afectar a la población civil.
“Primero que nada, hay que preservar la vida de las personas”, afirmó la presidenta, quien reiteró que el objetivo inmediato es restablecer las condiciones de seguridad para que las personas desplazadas puedan regresar a sus comunidades.
