Un incendio forestal de rápida propagación mantiene en alerta a Reno, Nevada, donde cerca de 14 mil viviendas fueron evacuadas ante el avance de las llamas.
El llamado “Hawk Fire”, iniciado el sábado en las montañas de la Sierra Nevada, permanecía sin control y ya había alcanzado las inmediaciones del campus de la Universidad de Nevada. Los fuertes vientos, la baja humedad y la vegetación seca han favorecido su rápida expansión.
Ante la emergencia, el gobernador Joe Lombardo declaró estado de emergencia en el condado de Washoe y ordenó el despliegue de la Guardia Nacional, con 60 elementos y equipos de helicópteros para apoyar las labores de combate y vigilancia.
El fuego también dejó sin electricidad a unos 10 mil hogares y negocios, mientras algunos tramos de la carretera U.S. Route 395 fueron cerrados.
Las autoridades habilitaron refugios para los evacuados y pidieron no esperar para salir de las zonas de riesgo. El incendio continúa activo y las condiciones podrían favorecer su propagación.
