La Organización Mundial de la Salud advirtió este lunes que no se descarta la aparición de nuevos contagios de hantavirus relacionados con el brote detectado entre pasajeros de un crucero de expedición polar, debido al amplio periodo de incubación que presenta esta enfermedad, el cual puede extenderse hasta seis semanas.
Especialistas del organismo internacional señalaron que, en promedio, los síntomas suelen manifestarse alrededor de tres semanas después del contagio, lo que mantiene bajo vigilancia a decenas de personas que viajaron a bordo del crucero MV Hondius y que recientemente desembarcaron en Tenerife, España. Para los 94 pasajeros evacuados entre domingo y lunes en el puerto de Granadilla de Abona, comenzó un periodo de observación y seguimiento sanitario de 42 días.
Hasta el momento, el brote ha dejado nueve casos reportados, de los cuales siete ya fueron confirmados por las autoridades sanitarias. Entre los afectados se encuentra un grupo de ciudadanos franceses, donde tres personas fallecieron tras complicaciones derivadas de la infección.
Además, autoridades estadounidenses mantienen bajo análisis el caso de un ciudadano de ese país que también viajó en la embarcación. Aunque dio positivo en una prueba inicial, expertos señalaron que la carga viral detectada fue mínima, por lo que el resultado aún no es concluyente y continúa siendo considerado como un caso sospechoso.
Tras la emergencia sanitaria, pasajeros y parte de la tripulación fueron evacuados del barco, mientras que 28 trabajadores permanecerán a bordo para apoyar al capitán durante la travesía hacia Rotterdam, en Países Bajos.
La OMS recomendó que todas las personas que estuvieron en la embarcación permanezcan aisladas, ya sea en sus domicilios o en espacios habilitados para ello, mientras concluye el periodo de monitoreo. También explicó que el mayor riesgo de transmisión ocurre cuando la persona infectada comienza a presentar síntomas o incluso poco antes, situación que complica la detección temprana debido a que las primeras manifestaciones suelen ser leves, como fatiga o fiebre moderada.
Las autoridades sanitarias internacionales continúan con el rastreo de contactos y el seguimiento epidemiológico para evitar una propagación mayor del virus.
