Un antiguo templo dedicado a Shiva, con casi 150 años de historia, terminó dentro del río Ganges luego de que la erosión de la ribera debilitara el terreno sobre el que se encontraba, en el distrito de Malda, Bengala Occidental, India.
Imágenes difundidas en redes sociales muestran los últimos momentos de la estructura: mientras el nivel del agua aumentaba, la corriente fue retirando el suelo de la orilla hasta dejar expuestos los cimientos. Poco después, una parte del templo cedió y finalmente toda la construcción cayó al cauce ante la mirada de habitantes de la zona.
Aunque las inundaciones y el incremento del nivel del Ganges agravaron las condiciones, los reportes señalan que la erosión fue el factor determinante del derrumbe.
Habitantes habían colocado sacos de arena para intentar frenar el avance del río, pero la fuerza de la corriente continuó afectando la zona.
El problema va más allá del templo. La erosión también ha provocado la pérdida de viviendas, terrenos agrícolas y otras construcciones en comunidades cercanas, mientras las autoridades mantienen labores de vigilancia y atención ante el avance del agua.