El avance de la tecnología en los automóviles también ha abierto nuevas oportunidades para los ciberdelincuentes. Los vehículos eléctricos, autónomos y conectados a internet pueden presentar vulnerabilidades que permitan a un atacante acceder de manera remota a diferentes sistemas del automóvil.
Entre los riesgos se encuentra el ransomware, mediante el cual los delincuentes bloquean funciones del vehículo y exigen un pago para recuperar el acceso. También existen ataques que aprovechan conexiones inalámbricas, aplicaciones móviles o sistemas de navegación para intentar comprometer la seguridad del automóvil.
Autoridades de Estados Unidos y Reino Unido han advertido sobre la necesidad de fortalecer las medidas de protección ante el creciente uso de computadoras y conexiones digitales en los vehículos.
Expertos en ciberseguridad también han detectado fallas en aplicaciones utilizadas para controlar automóviles a distancia. Por ello, especialistas recomiendan que los fabricantes refuercen sus sistemas y mantengan actualizado el software de los vehículos para reducir el riesgo de ataques.
La digitalización de los automóviles ofrece comodidad, pero también plantea un nuevo desafío: proteger a conductores y pasajeros frente a amenazas que ya no requieren una llave para intentar acceder a un vehículo.
