Siempre hay algo nuevo que “todos” están usando, haciendo o recomendando. Una forma de vestir, una rutina, un producto, una manera de vivir. Y por momentos parece que si no estás al día, te estás quedando atrás.
Pero no todo lo que está de moda tiene que ser para ti. Muchas veces seguimos tendencias más por presión que por gusto, y eso termina sintiéndose forzado.
Está bien probar cosas nuevas, pero también está bien decir “esto no es lo mío” y seguir con lo que sí te funciona. No necesitas encajar en todo para estar haciendo las cosas bien.
Al final, tener criterio propio vale más que ir detrás de cada moda.
