Los trayectos diarios suelen vivirse con prisa, estrés o distracción. Sin embargo, pueden convertirse en espacios de bienestar si cambias la intención con la que los vives. Observar el entorno, respirar profundo o simplemente moverte con calma transforma esos minutos en pausas mentales.
En lugar de ver el traslado como tiempo perdido, puedes usarlo para ordenar pensamientos, relajarte o incluso disfrutar el momento. Esta práctica reduce la tensión acumulada y mejora el estado de ánimo antes de llegar a tu destino.
No siempre podemos cambiar la ruta, pero sí la forma en que la experimentamos.
– Por Paco Corral
Nos vemos en Giros Puebla de lunes a viernes, de 11 am a 1 pm
