En un nuevo giro dentro de uno de los litigios más mediáticos del entretenimiento latino, los abogados de Mireddys González Castellanos, exesposa del reguetonero Daddy Yankee, presentaron por segunda vez su renuncia en el proceso legal que mantienen ambos ante el Tribunal de Primera Instancia de San Juan, Puerto Rico.
La moción fue radicada el pasado 23 de enero de 2026 por los licenciados Mayra López Mulero y Yancarlos Maysonet Hernández, quienes solicitaron al tribunal ser relevados de la representación legal de González “por una razón justificada e imprevista”, aunque el escrito no detalla específicamente cuál fue esa causa imprevista.
Según los documentos presentados, los abogados afirmaron que notificaron debidamente a González sobre su decisión y le explicaron los aspectos clave del caso que aún están pendientes, especialmente el llamado “descubrimiento de prueba”, que es una etapa procesal esencial en cualquier juicio de características complejas como este.
Este movimiento marca la segunda salida de un equipo legal en este conflicto judicial, que ha tenido múltiples altibajos desde que se intensificó a finales de 2024. Anteriormente, González ya había cambiado de abogados en medio de esta batalla legal, y se dijo en su momento que consideró incluso la contratación de profesionales de alto perfil para reforzar su defensa.
🧑⚖️ ¿Qué significa esto para el proceso?
Tras la aceptación de la renuncia por parte del tribunal, se concedió un plazo razonable para que Mireddys González y su hermana busquen y designen nuevos representantes legales. Esta situación crea un momento de transición en el litigio, dejando al descubierto la necesidad de reorganizar la estrategia jurídica para enfrentar las complejas cuestiones que aún están en disputa.
Además, no solo Mireddys se quedó sin defensa en este punto: también la hermana de González, Ayeicha, quien está involucrada en la misma batalla legal, vio cómo su abogado Alberto C. Rivera Ramos presentó una moción similar de renuncia, aceptada también por el tribunal.
Este caso ha capturado la atención internacional no solo por tratarse de un conflicto entre figuras públicas del espectáculo urbano, sino también por cómo cada movimiento legal puede influir en derechos corporativos, patrimonio y narrativas personales que la prensa y las redes sociales constantemente ponen bajo lupa.
