Britney Spears vuelve a estar en el centro de la polémica tras ser acusada formalmente por la Fiscalía del condado de Ventura, en California, por presuntamente conducir bajo la influencia de alcohol y sustancias.
La imputación surge casi dos meses después de que la artista fuera detenida en marzo mientras circulaba por una carretera cercana a su domicilio. Este nuevo proceso legal se suma a los episodios recientes que han puesto a la intérprete nuevamente bajo el escrutinio público.
