La palabra meditación es un término general para las muchas maneras de alcanzar un estado de relajación. Hay muchos tipos de meditación y también maneras de relajarse que aplican algunos de sus componentes. Todas comparten el mismo objetivo de lograr la paz interior.
Al principio, su propósito era ayudar a profundizar la comprensión de las fuerzas sagradas y místicas de la vida. En la actualidad, se utiliza con mayor frecuencia para relajarse y disminuir el estrés.
Los beneficios emocionales y físicos de la meditación incluyen lo siguiente:
• Dar una nueva perspectiva sobre las cosas que causan estrés.
• Adquirir habilidades para controlar el estrés.
• Tomar más consciencia de uno mismo.
• Enfocarse en el presente.
• Reducir las emociones negativas.
• Ayudar a tener más creatividad.
• Ayudar a ser más paciente.
• Disminuir la frecuencia cardíaca.
• Disminuir la presión arterial en reposo.
• Ayudar a dormir mejor.
Además la neurociencia ha comenzado a desentrañar los misterios de esta práctica mente-cuerpo. Revela que la atención plena no es solo una actividad placentera, sino una poderosa herramienta para transformar nuestra mente. Mediante una rigurosa investigación científica, los investigadores están descubriendo que la meditación constante puede:
• Inducir cambios significativos en la plasticidad cerebral.
• Cambiar su capacidad de reorganizarse mediante la formación de nuevas conexiones neuronales
• Aumento de la densidad de materia gris en ciertas regiones del cerebro.
• Mielinización mejorada (facilita la aceleración de la comunicación neuronal)
• El crecimiento de neuronas en áreas como el hipocampo (vital para la memoria).
Esto tiene profundas implicaciones para la reducción del estrés, la regulación emocional e incluso la mejora mental.
La ciencia detrás de la meditación y la plasticidad cerebral.
