La apneista mexicana Camila volvió a dejar huella al romper su propio récord nacional de buceo libre, alcanzando una profundidad de 91 metros en el cenote Cenotillo, en Yucatán.
Con una inmersión total de 2 minutos y 40 segundos, la atleta completó el descenso y ascenso de forma controlada, cumpliendo con todos los protocolos internacionales y recibiendo la validación oficial de su marca.
Más allá del logro deportivo, Jaber destacó que su objetivo también es generar conciencia sobre la protección de los ecosistemas acuáticos, a través de su proyecto “Yo soy cenote”.
Porque no solo baja a grandes profundidades… también eleva el nombre de México en el mundo.
