Dee Winters estaba ocupado cuando sonó su teléfono el 24 de abril, el segundo día del draft de la NFL. Se estaba mudando a una casa nueva en Arlington, Texas, reorganizando cajas y decidiendo qué iba en cada lugar.
Al otro lado de la línea estaba el vicepresidente ejecutivo de los Dallas Cowboys, Stephen Jones, quien le comunicó a Winters que había sido traspasado a los Cowboys desde los San Francisco 49ers.
El linebacker no tendrá que viajar muy lejos hasta el AT&T Stadium para los partidos, y el trayecto hasta “The Star” en Frisco, Texas, tampoco resultará demasiado agotador, dependiendo de la hora del día.
“Así que, supongo que todo salió a la perfección”, comentó Winters, quien se desempeña como linebacker.
¿La mala noticia?. Winters acababa de enviar su camioneta a California para el inicio del programa de temporada baja de los 49ers. Ahora tendrá que enviarla de regreso a Texas.
Y eso le parece bien a Winters, quien jugó a nivel universitario en la TCU.
“Definitivamente no tenía planes de ser traspasado, pero todo sucede por una razón”, afirmó. “Y estoy entusiasmado de estar de vuelta en casa y de tener la oportunidad de jugar para los Dallas Cowboys”.
Se espera que Winters desempeñe un papel destacado en la defensiva de los Cowboys. Al no lograr atraer a ninguno de los principales linebackers agentes libres (como Quay Walker, Nakobe Dean o Devin Lloyd) y al no encontrarse en posición de seleccionar a un apoyador en el draft —al carecer de una selección de segunda ronda tras haber elegido al safety Caleb Downs y al ala defensiva Malachi Lawrence en la primera ronda—, los Cowboys recurrieron al canje.
