
Con el objetivo de prevenir el delito, fomentar la armonía y promover el buen uso de las líneas de emergencia, el pasado fin de semana el CONALEP plantel Tuxtla Chico, en coordinación con corporaciones de seguridad de los tres niveles de gobierno, inauguró el torneo “Mundialito por la Paz y Mundialito CONALEP”.
El evento reunió a estudiantes, docentes y elementos de las fuerzas armadas en una estrategia que busca alejar a la juventud de vicios y conductas antisociales mediante el deporte.
“La finalidad de este evento es la prevención y la armonía. Requerimos el bien común y demostrar que el trabajo entre el gobierno, la sociedad y la educación siempre debe ir de la mano”.
Juan Alonso Gutiérrez Robles, director del plantel CONALEP Tuxtla Chico
En el mundialito participaron alumnos de Enfermería, Turismo, Seguridad e Higiene, Protección Civil e Informática, de ambos turnos.
El director agradeció la vocación docente y el respaldo de los padres de familia en la formación de valores. Subrayó que el torneo también incentiva la activación física y fortalece la convivencia.
“Es fundamental concientizar a los jóvenes y padres de familia sobre la cultura de la denuncia y el uso responsable de los números de auxilio. La prevención empieza con la información”.
El Centro de Atención de Llamadas de Emergencias (CALLE) 911 Tapachula se sumó para concientizar sobre la cultura de la denuncia y el uso responsable de los números de auxilio.
En el “Mundialito” compitieron 10 equipos de estudiantes, un representativo del personal administrativo y escuadras integradas por Guardia Nacional, SEMAR, SEDENA, Guardia Estatal Preventiva, Guardia Estatal Fronteriza y Fiscalía de Distrito. Se entregaron trofeos, medallas e incentivos económicos a los primeros lugares.

“Además de salvaguardar el orden, nos sumamos a las actividades recreativas para demostrar cercanía con la población estudiantil de Tuxtla Chico y municipios circunvecinos”.
Ernesto Guevara / Represente del CALLE 911.
La Mesa de Seguridad destacó que el deporte es una herramienta clave para reconstruir el tejido social y generar confianza entre autoridades y jóvenes.
