La Fórmula 1 se prepara para implementar cambios clave en el uso de la energía eléctrica de los monoplazas, con el objetivo de hacer que la clasificación sea más intensa y reducir riesgos en pista. Las modificaciones entrarían en vigor para el Gran Premio de Miami.
La decisión fue tomada por la FIA tras reunirse con equipos, fabricantes de motores y directivos del campeonato, además de considerar la opinión de los pilotos. Solo falta la aprobación formal del Consejo Mundial del Deporte Motor.
En los últimos años, el mayor protagonismo del sistema híbrido ha generado críticas, especialmente porque la clasificación se ha enfocado demasiado en la gestión de la batería y no tanto en la habilidad pura al volante.
Principales cambios:
Recarga más rápida a alta velocidad
Menor cantidad de energía recuperable por vuelta
Límite a la potencia extra en el modo de adelantamiento
Restricciones en el uso de energía en ciertas zonas del circuito
El objetivo es claro: reducir la dependencia de la recarga excesiva y fomentar vueltas más constantes “a fondo”, algo que pilotos como George Russell habían solicitado.
Además, tras el accidente en Japón entre Oliver Bearman y Franco Colapinto, se introducen ajustes para disminuir diferencias extremas de velocidad en maniobras de rebase, uno de los factores que elevan el riesgo de choques.
También habrá pruebas en Miami con nuevas medidas de salida, como:
Un impulso para autos que arrancan lento
Señales visuales para advertir situaciones de riesgo
Con estos cambios, la F1 busca equilibrar tecnología, espectáculo y seguridad en una nueva era donde la energía eléctrica tiene cada vez más peso.
