El xoloitzcuintle, una de las razas caninas más representativas de México, cuenta con su propio Día Nacional, una celebración que reconoce su importancia histórica y su vínculo con las tradiciones prehispánicas.
La conmemoración se realiza el 27 de octubre, fecha relacionada con el recuerdo de las mascotas fallecidas durante las celebraciones del Día de Muertos.
De acuerdo con las creencias de los antiguos pueblos nahuas, este perro estaba asociado con Xólotl y tenía la misión de guiar a las almas durante su recorrido hacia el Mictlán, el inframundo. Según la tradición, podía ayudar a los difuntos a cruzar un río, especialmente a quienes habían cuidado y tratado bien a estos animales en vida.
Para celebrar su legado, se organiza el encuentro cultural Campo de Xolos, con exposiciones, conferencias, conciertos, expresiones artísticas y actividades inspiradas en la cosmovisión mexica.
Así, el xoloitzcuintle mantiene vivo su lugar en la identidad cultural mexicana, como símbolo de compañía, memoria y conexión entre la vida y la muerte.