Este 22 de septiembre, México dará la bienvenida oficialmente al otoño con el equinoccio, fenómeno astronómico que marca el final del verano. El evento ocurrirá a las 18:06 horas, tiempo de la Ciudad de México.
Durante un equinoccio, ninguno de los hemisferios de la Tierra se encuentra inclinado hacia el Sol o en dirección contraria, por lo que ambos reciben prácticamente la misma cantidad de luz solar. Esto hace que el día y la noche tengan una duración casi equivalente.
Al año se presentan dos equinoccios: el de primavera, en marzo, y el de otoño, en septiembre. Después de este último, el hemisferio norte comienza a inclinarse progresivamente en dirección opuesta al Sol, hasta alcanzar su máxima inclinación durante el solsticio de invierno.
Aunque suelen confundirse, equinoccio y solsticio no son lo mismo. Los equinoccios ocurren en marzo y septiembre, mientras que los solsticios se presentan en junio y diciembre. Además, durante los solsticios se registra el día o la noche más largos del año debido a la máxima inclinación de la Tierra respecto al Sol.