Entre exigencia de justicia, aplausos, lágrimas y un profundo sentimiento de indignación, el gremio periodístico de diversos medios de comunicación dieron el último adiós a Francisco Alejandro Leyva Aguilar, asesinado a balazos el miércoles en el fraccionamiento La Esmeralda.
La Casa del Periodista fue el escenario donde colegas, familiares y amigos le rindieron un homenaje, despidieron al comunicador, y donde el reclamo contundente a las autoridades fue de no impunidad.
Durante el homenaje de cuerpo presente, el gremio sostuvo que el asesinato de Alejandro Leyva no es un hecho aislado, sino un nuevo episodio de la violencia que enfrenta el periodismo mexicano.
Frente a su féretro, advirtieron que matar a un periodista no solo arrebata una vida, sino que busca silenciar investigaciones, críticas y cuestionamientos dirigidos al poder, sembrando miedo entre quienes continúan ejerciendo la profesión.
Los asistentes recordaron que, con este crimen, siete periodistas han sido asesinados en México durante 2026.
Los periodistas exigieron una indagatoria seria, transparente y sin simulaciones, que identifique tanto a los autores materiales como a quienes ordenaron el crimen, esclarezca el móvil y evite la fabricación de culpables para cerrar rápidamente el caso. Afirmaron que la justicia no puede construirse sobre expedientes incompletos ni sobre responsables convenientes.
La familia de Alejandro Leyva hizo un llamado al gremio a no dejarse intimidar y a mantener vivo el periodismo crítico que caracterizó al comunicador.
