La adopción de una alimentación saludable con más granos enteros, frutas y verduras, y con menos productos de origen animal, disminuye 20 por ciento la mortalidad, de acuerdo con un estudio de la comisión de expertos de Eat-Lancet sobre 171 países en los que se han impulsado cambios en el consumo, afirmó Juan Rivera Dommarco, uno de los integrantes del grupo e investigador del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP).
También estimaron que extender esa práctica a escala global evitaría 15 millones de muertes prematuras, equivalentes a 27 por ciento de las que ocurren en la actualidad.
Rivera Dommarco explicó que el estudio consistió en revisar los resultados de investigaciones que han dado seguimiento a largo plazo a los hábitos de alimentación de las personas. Se encontró que el 10 por ciento que se acercó más a la dieta saludable propuesta por Eat-Lancet en 2019, cinco años después registró una disminución de 20 por ciento en la mortalidad respecto de quienes se mantienen con la ingesta de alimentos asociados al incremento de peso corporal.
Los expertos coincidieron en la importancia de cambiar el tipo de alimentación y en el daño que causan a la salud los productos ultraprocesados. Barry Popkin, profesor de la Escuela de Salud Pública Global Gillings, advirtió que en la obesidad también influye que 40 a 60 por ciento de las personas consumen botanas tres veces al día, en tanto que en Estados Unidos lo hacen hasta seis veces.