Una estudiante de la licenciatura en Enfermería denunció públicamente haber sido dada de baja de manera unilateral y sin justificación formal por parte de una institución educativa privada, situación que podría provocar la pérdida de un año completo de estudios.
De acuerdo con su testimonio, el conflicto inició luego de que personal administrativo le negara permiso para utilizar un sanitario pese a contar con una condición médica previamente informada, lo que derivó en un desacuerdo con autoridades escolares.
La estudiante relató que, tras intentar presentar una queja por presunto trato discriminatorio y abuso de autoridad, fue notificada verbalmente de su baja académica sin haber firmado ningún documento ni recibir explicación oficial o entrega de sus papeles escolares.
Señaló que la decisión afecta directamente su continuidad académica, ya que cursa el segundo semestre y la medida la dejaría fuera del ciclo escolar, obligándola a retrasar su formación profesional al menos un año. Ante esta situación solicitó la intervención de instancias correspondientes para revisar el caso y garantizar su derecho a la educación.
