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Cambio climático amenaza pesca en Chiapas: científicos advierten colapso camaronero al 2050.

El cambio climático ya no es una amenaza futura. Es un problema que la costa de Chiapas vive hoy. Así lo advierten investigadores de la Universidad Autónoma de Chiapas, en un foro sobre pesca y acuacultura.

El problema no es menor, con más de 25 mil pescadores registrados en el estado, el 99% son ribereños que dependen del camarón, pargo amarillo y huachinango. Pero el calentamiento del océano, empuja a las especies al norte y pone en riesgo de colapso a las pesquerías locales en 20 años.

Vicente Castro Castro / profesor investigador de la Universidad Autónoma de Chiapas.  “Chiapas tiene gran extensión de superficie marina, pero la atención al sector ha sido muy poca. Estamos viendo que en el corto plazo va a reducirse la producción de camaron y pargo y a mediano plazo se maneja como colapso pesquero”. 

El evento encontró a la Secretaría de Pesca, UNICACH, el Centro de Investigación Económico Sociales y el sector privado.

 

El investigador explicó que el Golfo de Tehuantepec forma parte de la “piscina cálida del Pacífico Norte Oriental”. El camarón, pargo amarillo y huachinango ya no encuentran su hábitat y migran a latitudes más altas. Las especies de aguas más cálidas llegarán, pero no todas son aprovechables.

 “El calentamiento del agua está incrementándose tanto que ya no están encontrando su hábitat correcto acá y están migrando hacia el norte. El camarón, que es el principal producto de alto valor, está desapareciendo. Hay publicaciones que dicen que para 2050 la pesquería de camarón va a colapsar aquí en Chiapas. Y de acidificación de océano no tenemos datos porque no hay recursos para la investigación”. 

 

Otro problema es la acidificación del océano, del que no hay datos locales por falta de recursos para investigación.   

 

Ante el panorama, el especialista propone un programa estratégico para pesca y acuacultura bajo escenario de cambio climático. Urge fortalecer bolsas para investigación y probar acciones como reforestación de mangle para amortiguar la carga térmica de lagunas.

 “Se espera que, en 2030, si no se corrigen las cosas, empiece el descenso fuerte de la producción pesquera. Necesitamos un programa estratégico. Reducir riesgos, porque evitarlos no vamos a poder. Tenemos que concientizar a pescadores y consumidores.

 

También llamó a regular emisiones vehiculares en Tapachula y a crear humedales artificiales para recargar el manto freático, además de generar conciencia en consumidores sobre el buen manejo de la basura que genera contaminación.