La inseguridad volvió a dejar una familia destrozada en Guadalajara. Luis Alfredo Torres Hernández, de 37 años y padre de tres menores, permanece en coma y con daño cerebral irreversible después de ser apuñalado durante un asalto ocurrido a pocos metros de su casa.
Aunque logró sobrevivir a una delicada cirugía por las heridas en el abdomen y un pulmón, su estado de salud se complicó semanas después. De acuerdo con su madre, Ofelia Hernández, Luis presentó problemas respiratorios tras otra operación y sufrió un paro que le provocó severas afectaciones cerebrales.
Actualmente, Luis permanece completamente inmóvil y depende de atención médica permanente en el Antiguo Hospital Civil de Guadalajara. Su familia enfrenta ahora una difícil situación económica, ya que deben cubrir gastos constantes de medicamentos, pañales, suplementos alimenticios y artículos de higiene.
Ante esta situación, sus familiares solicitan el apoyo de la ciudadanía mediante donativos económicos o en especie, con la esperanza de poder continuar con los cuidados que Luis necesita.