Hay días que pasan sin dejar una impresión clara. Se cumplen actividades, se resuelven pendientes, pero al final queda una sensación de que todo ocurrió de forma automática.
Esta experiencia es más común de lo que parece. La repetición de rutinas y la velocidad del entorno hacen que muchas acciones se realicen sin una atención completa.
Vivir en piloto automático no significa falta de actividad, sino falta de presencia. Se está haciendo, pero no necesariamente se está viviendo de forma consciente.
El problema no es la rutina en sí, sino la ausencia de momentos que rompan esa continuidad. Sin cambios, pausas o variaciones, los días tienden a mezclarse entre sí.
Introducir pequeños ajustes puede cambiar esta dinámica. No se trata de transformar todo, sino de generar puntos dentro del día que permitan notar que está ocurriendo algo distinto.
Recuperar la sensación de presencia no requiere grandes cambios, sino prestar atención a lo que ya forma parte de la rutina.
– Por Paco Corral
Nos vemos en Giros Puebla de lunes a viernes, de 11 am a 1 pm
