Una docena de unidades del transporte público fue retirada de circulación tras no aprobar la revista mecánica aplicada por la Subsecretaría de Movilidad y Transporte. Las revisiones detectaron fallas físicas, mecánicas y carencias en equipamiento básico para brindar un servicio adecuado.
De acuerdo con el titular de la dependencia, Alejandro Barbarino Sosa, estas inspecciones se realizan dos veces al año con el objetivo de garantizar la seguridad de los usuarios y el correcto funcionamiento de las unidades.
Las autoridades señalaron que los camiones podrán reincorporarse una vez que sus propietarios corrijan las fallas detectadas. Mientras tanto, las unidades retiradas operaban principalmente en rutas de alta demanda en la zona sur, como Manantial, Puentecillas y Cervera.
Sin embargo, la medida ha generado complicaciones para los usuarios, quienes reportan tiempos de espera más largos y saturación en las unidades que continúan en servicio.
Algunos pasajeros señalaron que, aunque es necesario retirar camiones en mal estado, la falta de unidades agrava los traslados diarios, provocando retrasos en trabajos y escuelas.
Los tiempos de espera, aseguran, han aumentado hasta 15 minutos, lo que obliga a muchos a salir con mayor anticipación para llegar a tiempo a sus destinos.
