En lo que va de 2026, la Unión de Taxis Amarillos ha registrado dos quejas en contra de conductores, informó su secretario, Julio César Gómez de la Cruz.
Uno de los casos involucra a un operador que trasladaba a un usuario presuntamente vinculado con actividades ilícitas, situación que derivó en que el chofer fuera requerido por las autoridades para deslindar responsabilidades.
Gómez de la Cruz agregó que entre las medidas preventivas se encuentra la aplicación de pruebas antidoping a los operadores; no obstante, reconoció que realizarlas con mayor frecuencia representa un reto económico, ya que cada examen tiene un costo aproximado de 300 pesos.
