El cultivo de plátano, un pilar esencial de la economía agrícola en la región del Soconusco, atraviesa por uno de sus momentos más críticos. Productores locales reportaron pérdidas de hasta el 40% en sus cosechas debido a plagas persistentes, el aumento de los precios de insumos y la falta de apoyo institucional.
Lo que comenzó como un proyecto de crecimiento y estabilidad económica se ha convertido en una lucha constante para pequeños productores. Arnulfo Díaz López, quien ha visto cómo sus expectativas de expansión se desvanecen ante los problemas fitosanitarios y financieros.
“Las plagas están arruinando nuestro trabajo. Cada día es más difícil”

Con el crecimiento de las plantaciones, también se han extendido las enfermedades. La *Sigatoka, conocida como “roya”, y el **Picudo Negro* son las principales amenazas. Este último, especialmente agresivo, ataca el cormo de la planta, debilitándola desde la raíz.
En una primera etapa, las afectaciones rondan el 10%, pero sin un control efectivo, las pérdidas pueden escalar hasta el 30 o 40% de la producción total.
Arnulfo Díaz López / productor de plátano.
Además, el control de estas plagas incrementa los costos operativos, ya que se requieren tratamientos constantes. Los agricultores enfrentan un verdadero reto económico debido al alza de precios en fungicidas, fertilizantes y otros insumos, lo que eleva considerablemente sus gastos de producción.
“Es una presión constante. Los costos son insostenibles”, lamenta otro productor de la región.

Los agricultores coinciden en que la ausencia de subsidios, créditos accesibles y asesoría técnica limita su margen de ganancia, dejándolos vulnerables en el mercado.
La crisis también se manifiesta en los precios del plátano macho, que han mostrado una marcada inestabilidad. En sus niveles más bajos, el kilo se ha pagado hasta en 3 pesos, una cifra insuficiente para cubrir los costos de producción.
