Diversos destinos turísticos han registrado una importante afluencia de visitantes, lo que representa una derrama económica significativa para las comunidades locales. Playas, pueblos mágicos y zonas culturales son los principales atractivos.
Autoridades invitan a los turistas a respetar las normas locales, cuidar el medio ambiente y apoyar el comercio regional. También se refuerzan operativos de seguridad para garantizar una estancia segura.
En muchos hogares, el Viernes Santo se vive a través de tradiciones como la preparación de alimentos sin carne roja, la asistencia a ceremonias religiosas o momentos de reflexión en familia.
Estas prácticas, transmitidas de generación en generación, forman parte de la identidad cultural de diversas regiones. Además, fortalecen los lazos familiares y promueven valores de respeto y convivencia.