La extorsión se ha consolidado como uno de los delitos que más afectan al sector empresarial en México, alertó la Confederación Patronal de la República Mexicana , al señalar que este fenómeno no solo va en aumento, sino que impacta directamente en la operación, crecimiento y permanencia de miles de negocios en el país.
De acuerdo con el organismo empresarial, la extorsión se ha convertido en un problema cotidiano para empresas de todos los tamaños, aunque las micro, pequeñas y medianas empresas son las más vulnerables. Prácticas como el cobro de piso, amenazas telefónicas y exigencias de pagos ilegales generan pérdidas económicas constantes, obligan al cierre de negocios y desalientan la inversión, especialmente en regiones con altos índices de inseguridad.
Coparmex advirtió que la magnitud real del problema es mayor a la que reflejan las cifras oficiales, debido a que una gran parte de las víctimas no denuncia por miedo a represalias o por la falta de confianza en las autoridades. Esta “cifra negra”, señaló, dificulta el combate efectivo al delito y permite que las redes de extorsión sigan operando con impunidad.
Además del impacto económico, la extorsión deteriora el clima de negocios y limita la generación de empleo formal, afectando el desarrollo regional y nacional. Ante este panorama, la organización hizo un llamado a las autoridades para fortalecer las estrategias de seguridad, mejorar la coordinación entre los distintos niveles de gobierno y avanzar en un marco legal que permita una persecución más eficaz de este delito.
Coparmex reiteró que enfrentar la extorsión es una condición indispensable para recuperar la confianza empresarial y garantizar un entorno seguro para la actividad productiva en México, al tiempo que urgió a implementar acciones que protejan a las víctimas y fomenten la denuncia sin poner en riesgo su integridad.