En el marco del Día Mundial del Asma, que se conmemora el primer martes de mayo de cada año, especialistas en salud hacen un llamado a fortalecer la prevención, el diagnóstico oportuno y el tratamiento adecuado de esta enfermedad respiratoria crónica que afecta a millones de personas en todo el mundo.
El asma es una enfermedad inflamatoria de las vías respiratorias que provoca dificultad para respirar, tos, opresión en el pecho y sibilancias. Aunque no tiene cura, puede controlarse eficazmente con el tratamiento adecuado y seguimiento médico.
En México, se estima que entre el 8% y el 10% de la población padece asma, lo que representa aproximadamente entre 10 y 12 millones de personas. Esta condición es una de las principales causas de consultas médicas, ausentismo escolar y laboral, así como de hospitalizaciones en el país.
A pesar de su alta prevalencia, una gran proporción de pacientes no cuenta con un diagnóstico adecuado o no sigue un tratamiento continuo, lo que incrementa el riesgo de crisis asmáticas graves. Factores como la contaminación ambiental, el tabaquismo, las infecciones respiratorias y los alérgenos domésticos pueden agravar los síntomas.
Expertos subrayan la importancia de reconocer los síntomas tempranos, acceder a diagnóstico médico oportuno, seguir tratamientos con medicamentos inhalados y evitar factores desencadenantes.