Las autoridades sanitarias de Brasil suspendieron de manera temporal la aplicación de la primera vacuna de dosis única contra el dengue mientras avanzan las investigaciones sobre dos muertes sospechosas y un caso grave reportados después de la inmunización.
La medida fue adoptada como precaución, pese a que hasta el momento no existe evidencia suficiente que establezca una relación directa entre los casos y la vacuna. Según informaron las autoridades, más de 500 mil personas ya habían recibido la dosis antes de la suspensión.
Los organismos de salud señalaron que continúan analizando la información clínica y epidemiológica disponible para determinar si existe algún vínculo con la inmunización. Mientras tanto, la distribución y aplicación del biológico permanecerán detenidas hasta que concluya la evaluación correspondiente.
Expertos recordaron que los procesos de vigilancia posteriores a la aprobación de una vacuna son habituales y permiten identificar, investigar y descartar posibles eventos adversos. Las autoridades insistieron en que la suspensión no implica que se haya confirmado un problema de seguridad, sino que responde a un protocolo preventivo para garantizar la protección de la población.
Brasil enfrenta desde hace años una alta incidencia de dengue, una enfermedad transmitida por mosquitos que provoca brotes recurrentes y representa un importante desafío para el sistema de salud del país