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Therian y furros: conozca las diferencias, origen y significado de las subculturas virales a través de las redes sociales que giran en torno al gusto o afinidad con los animales

En los últimos días, los términos “therian” y “furro” se han vuelto tendencia en plataformas digitales, generando conversación y curiosidad entre usuarios. Aunque a simple vista podrían parecer lo mismo, se trata de dos subculturas distintas que comparten una afinidad por el mundo animal, pero con enfoques diferentes.

Ambas comunidades han construido espacios basados en su gusto por los animales. Sin embargo, es importante aclarar que no se trata, en la mayoría de los casos, de personas que crean ser literalmente animales, sino de expresiones de identidad, afinidad o interés artístico que forman parte de su personalidad, mas no la totalidad de su ser.

El término “therian” proviene de “therianthrope”, relacionado con la teriantropía, un concepto presente en la mitología y el folclore que alude a la transformación entre humano y animal, como en las historias de hombres lobo. Quienes se identifican como therians aseguran sentir una conexión profunda con un animal específico, e incluso describen que su identidad o esencia posee rasgos animales, aunque reconocen que físicamente son humanos.

Por otro lado, el movimiento furro —también conocido como “afición peluda”— se centra en los animales antropomórficos, es decir, aquellos con cualidades humanas como hablar o caminar en dos patas. Esta comunidad tiene un fuerte enfoque artístico y creativo, destacando en la ilustración, la literatura, los cómics, los videojuegos y la animación.

Dentro del fandom existen las llamadas “fursonas”, que son alter egos animales creados por sus integrantes. Algunos incluso confeccionan trajes especiales, conocidos como “fursuits”, que utilizan en convenciones y encuentros.

Así, aunque comparten inspiración en el mundo animal, therian y furros representan expresiones distintas dentro del amplio universo de las subculturas digitales actuales.